
CAFÉ DIARIO, NUEVA YORK (AP). – Un equipo de arqueólogos de la Universidad Nicolás Copérnico (NCU), en colaboración con el escultor y arqueólogo sueco Oscar Nilsson, ha logrado reconstruir el rostro de "Zosia", una mujer joven del siglo XVII que, al morir, fue sepultada con símbolos destinados a impedir que "regresara de la muerte". En su entierro, realizado en el pueblo de Pień, en Polonia, "Zosia" fue enterrada con un candado triangular en el dedo del pie y una hoz en el cuello, elementos que indicaban la creencia de que podría tratarse de una "vampira". La investigación, además de revelar un proceso de acusación de brujería común en esa época, saca a la luz un rostro que la historia había sepultado bajo supersticiones y prejuicios.
El hallazgo inicial de los restos, en 2022, apuntó hacia el contexto de la persecución de brujas y supuestos vampiros en Europa, un período en el que Polonia registró la ejecución de más de 15.000 mujeres por supuesta brujería. Con la ayuda de avanzadas técnicas de ADN, impresión 3D y modelado en arcilla, Nilsson y el equipo liderado por el profesor Dariusz Poliński han logrado representar a "Zosia" de una manera asombrosamente realista. "Queremos devolverla al mundo como el ser humano que fue, no como el monstruo que se creía que era", explicó Nilsson, quien dedicó entre 200 y 400 horas a la detallada reconstrucción, reproduciendo arrugas, poros, cicatrices y otros rasgos específicos de la joven.

¿Por Qué Fue Considerada una "Vampira"?
A pesar de los escasos datos históricos sobre su vida, los arqueólogos han descubierto que "Zosia" tenía entre 18 y 20 años al morir y pertenecía a una familia de clase alta, un hecho evidente por la gorra de seda con la que fue enterrada, prenda reservada para la nobleza. Sin embargo, su aspecto físico —específicamente, unos incisivos anormalmente largos— pudo haber sido la causa de su condena, pues este rasgo físico era asociado con los vampiros, considerados aliados de Lucifer durante la Edad Moderna.
El hallazgo se une a otras tumbas de "anti-vampiros" descubiertas en Polonia, como la de un niño decapitado enterrado en Pomerania con un candado triangular en sus piernas, evidencia de las supersticiones sobre seres sobrenaturales que gobernaban la mentalidad europea del siglo XVII.
Reavivando el Pasado sin Prejuicios
La reconstrucción facial de "Zosia" es parte de un proyecto que busca educar sobre las prácticas mortuorias y el miedo que inspiraban las creencias sobrenaturales de esa época, mostrando el rostro de una persona que murió acusada por superstición. La escultura será exhibida en Polonia a partir de noviembre de 2024, recordando la crudeza de una época en la que la ignorancia y el temor al “vampirismo” llevaron a actos que hoy en día resultan inimaginables.

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