Viena.- La cadena de supermercados Spar retiró en Austria, de forma preventiva, todos los productos infantiles de la marca suiza Hipp, ante la sospecha de que algunos potitos para bebés podrían haber sido contaminados con raticida.
La Agencia Austríaca de Salud y Seguridad Alimentaria (AGES) informó que existe la sospecha de que unidades del producto “zanahoria con patata, 190 gramos” fueron adulteradas con veneno.
Según las autoridades, el caso se investiga como un posible intento de extorsión, vinculado a una filial de Spar en Eisenstadt, en la región de Burgenland.
Medidas preventivas y alerta sanitaria
El comunicado oficial indicó que los tarros manipulados tenían una pegatina blanca con un círculo rojo en la base, lo que permitiría su identificación.
Horas antes, la Policía había iniciado una investigación tras recibir un aviso sobre la posible presencia de sustancias peligrosas en productos vendidos en supermercados.
Hasta el momento, no se ha encontrado ningún envase contaminado, pero las autoridades pidieron a los consumidores revisar los productos adquiridos y reportar cualquier señal sospechosa.
La investigación continúa en curso y la Policía no ha ofrecido más detalles sobre el caso.
Por su parte, la empresa Hipp advirtió que no puede descartar que terceros hayan introducido una sustancia tóxica en algunos de sus productos.
La compañía alertó que el consumo de uno de estos tarros podría poner en riesgo la vida, aunque insistió en que la retirada se realiza como medida de precaución.
Como acción adicional, Spar retiró todos los productos Hipp de sus cerca de 1,500 tiendas en Austria antes de la apertura de este sábado.
La empresa también habilitó una línea telefónica para atender a padres y recomendó no consumir productos adquiridos en esa cadena.
La agencia AGES explicó que los raticidas suelen contener compuestos como la bromadiolona, que afecta la coagulación de la sangre.
Esto puede provocar hemorragias, sangrado de encías, aparición de hematomas o sangre en las heces, con síntomas que pueden aparecer entre dos y cinco días después de la ingestión.
Las autoridades sanitarias recomendaron acudir de inmediato al médico si los bebés presentan debilidad, palidez o signos de sangrado, e informar sobre la posible ingesta del producto sospechoso.
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