
CARACAS.- Estados Unidos y Venezuela anunciaron un acuerdo considerado “histórico”, mediante el cual empresas estadounidenses participarán en la explotación de importantes reservas de petróleo venezolano, en un pacto que contempla inversiones superiores a los 100,000 millones de dólares.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, explicó que el acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos en el país, que posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
Según los datos divulgados, el volumen de reservas involucrado en el acuerdo ronda los 65,000 millones de barriles, equivalente a más del 20 % de las reservas petroleras venezolanas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó el pacto como “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial” y sostuvo que la participación de las compañías de su país permitirá recuperar una infraestructura petrolera venezolana que se encuentra deteriorada.
Rodríguez indicó además que las operaciones generarían más de 209,000 millones de dólares en tributos para el Estado venezolano, mientras que Trump afirmó que el acuerdo no representará un costo para los contribuyentes estadounidenses y que podría contribuir a reducir los precios de los combustibles.
Una nueva relación basada en el petróleo
El entendimiento se produce después de meses de negociaciones y marca un cambio significativo en la relación entre Washington y Caracas, particularmente en materia energética.
Desde la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero, Trump había adelantado que compañías petroleras estadounidenses ingresarían a Venezuela para participar en la recuperación y explotación de su industria.
En los meses posteriores, Washington fue flexibilizando algunas de las sanciones que pesaban sobre el sector petrolero venezolano. El pasado 27 de agosto se actualizaron las autorizaciones para determinadas operaciones de petróleo y gas de compañías como BP, Chevron, Eni, Maurel & Prom, Repsol y Shell.
Venezuela, por su parte, modificó su legislación sobre hidrocarburos para facilitar una mayor participación del capital privado y extranjero en la industria, una reforma que representa un giro respecto al modelo petrolero impulsado durante el gobierno de Hugo Chávez.
El desafío del crudo venezolano
Uno de los principales retos será recuperar la producción y la infraestructura petrolera del país. Gran parte de las reservas venezolanas se encuentran en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde predomina el crudo pesado, un tipo de petróleo que requiere procesos más complejos para su extracción y refinación.
Rodríguez aseguró que Venezuela produce actualmente alrededor de 1.23 millones de barriles diarios, su nivel más alto desde febrero de 2019. Sin embargo, esta cifra permanece muy por debajo de los niveles registrados antes de la llegada del chavismo al poder.
El acuerdo coloca nuevamente al petróleo en el centro de la relación entre Estados Unidos y Venezuela y abre una nueva etapa para una industria que durante años estuvo marcada por sanciones, restricciones a la inversión extranjera y un importante deterioro de su infraestructura.



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