Día Mundial de la Salud Ambiental: 15 años de una fecha que advierte sobre el deterioro del planeta
REDACCION INTERNACIONAL. — Cada 26 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Salud Ambiental, una fecha que busca llamar la atención sobre la relación directa entre el estado del medioambiente y la salud de las personas.
La celebración tiene su origen en 2011, cuando el Consejo de la Federación Internacional de Salud Ambiental (IFEH) declaró el 26 de septiembre como Día Mundial de la Salud Ambiental durante una reunión celebrada en Indonesia. La primera conmemoración tuvo lugar ese mismo año, en el marco de una cumbre internacional sobre salud ambiental.
La IFEH estableció esta fecha para destacar el trabajo de los profesionales de la salud ambiental y promover acciones relacionadas con la calidad del agua, el saneamiento, la seguridad alimentaria, la calidad del aire, el control de enfermedades y la protección de las comunidades frente a riesgos ambientales.
Un planeta que continúa calentándose
Quince años después de aquella primera celebración, los datos científicos muestran que los desafíos ambientales se han intensificado.
El informe más reciente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) señala que 2015-2025 fueron los 11 años más cálidos registrados. Además, 2025 se situó como el segundo o tercer año más cálido de los registros, con una temperatura media global aproximadamente 1,43 °C por encima del promedio de 1850-1900.
El calentamiento no se limita a la superficie terrestre. En 2025, el contenido de calor de los océanos alcanzó un récord en los registros de observación disponibles, mientras que el deshielo de los glaciares continuó y la extensión anual del hielo marino del Ártico se mantuvo cerca de niveles mínimos históricos.
Otro de los indicadores que preocupa a la comunidad científica es la concentración de gases de efecto invernadero. La OMM reportó que en 2024 la concentración atmosférica de dióxido de carbono alcanzó su nivel más alto en al menos dos millones de años, mientras que el metano y el óxido nitroso llegaron a niveles no observados en al menos 800,000 años.
Cuando el deterioro ambiental se convierte en un problema de salud
El deterioro del ambiente tiene consecuencias que van más allá de la naturaleza. El aumento de las temperaturas, las olas de calor, las lluvias extremas, las sequías y otros fenómenos pueden afectar la salud, la seguridad alimentaria, el acceso al agua y las condiciones de vida de millones de personas.
Precisamente por eso, la salud ambiental busca prevenir enfermedades y crear entornos que favorezcan el bienestar de las comunidades. La protección del agua potable, el manejo adecuado de los residuos, la calidad del aire y la preparación ante emergencias forman parte de ese trabajo.
Una fecha que cobra mayor importancia
El Día Mundial de la Salud Ambiental llega este año en un contexto de crecientes desafíos climáticos. Para 2026, la IFEH escogió como lema “Environmental Health: Standing with Science to Protect Communities”, que puede traducirse como “Salud ambiental: respaldar la ciencia para proteger a las comunidades”.
La fecha, por tanto, no se limita a recordar la importancia de mantener limpio el entorno. También plantea una pregunta de fondo: ¿qué tan saludable puede estar una población si el aire que respira, el agua que consume y los ecosistemas de los que depende se encuentran bajo una presión cada vez mayor?
Los datos disponibles muestran que el planeta atraviesa cambios ambientales importantes. La salud ambiental se convierte así en un punto de encuentro entre la protección de la naturaleza y la necesidad de garantizar condiciones de vida saludables para las generaciones actuales y futuras.
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