
CAFÉ DIARIO, SANTO DOMINGO.- Las luces de Las Vegas nunca habían brillado tanto para los fans de Backstreet Boys como este verano. La banda aterrizaba en el increíble espacio de Las Vegas llamado 'Sphere', para ofrecer uno de los conciertos más emotivos e intensos de su carrera. Los británicos permanecerán como banda residente durante 21 noches hasta el 24 de agosto. La residencia lleva el nombre de ‘Into the Millennium’, tal y como bautizaron a la gira de promoción del disco ‘Millennium’ (1999), pero esta vez con la tecnología al servicio de un show que en aquel momento no se podía ni imaginar.
El 11 de julio, Nick Carter, AJ McLean, Howie Dorough, Kevin Richardson y Brian Littrell inauguraron el primero de los shows con un lleno absoluto. La Sphere, conocida por su tecnología inmersiva y su imponente pantalla envolvente, se transformó en una máquina del tiempo que llevó al público directamente a finales de los 90, pero con una puesta en escena digna de una película futurista.
Desde el inicio, el concepto fue claro: un viaje interestelar. Los Backstreet Boys emergieron del escenario bajo una estética de nave espacial y arrancaron con ‘Larger Than Life’, desatando la euforia de una audiencia que, en muchos casos, se había vestido de blanco en homenaje a la icónica portada de ‘Millennium’.
Tecnología al servicio de la emoción
La Sphere lo tiene todo para no dejar un solo segundo sin emoción: asientos vibratorios, efectos visuales envolventes y una pantalla 360º que proyectaba desde imágenes galácticas hasta recuerdos de la banda, una increíble experiencia multisensorial. El escenario, con dos pasarelas que se adentraban en el público, permitió a los cinco integrantes interactuar de cerca con sus fans.
Durante casi dos horas, la banda repasó un total de 25 éxitos que marcaron a varias generaciones. No faltaron ‘I Want It That Way’, ‘Show Me the Meaning of Being Lonely’, 'As Long as You Love Me' o ‘Everybody (Backstreet’s Back)’ y joyas menos habituales como ‘Siberia’ o ‘Hey Mr. DJ (Keep Playing This Song)’.
Más allá de la espectacularidad, el concierto estuvo cargado de momentos emotivos. En ‘The Perfect Fan’, tema dedicado a las madres, las pantallas mostraron fotos de infancia de los integrantes. A Kevin Richardson se le vio soltando alguna que otra lágrima, mientras que Brian Littrell y Howie Dorough dedicaban palabras de agradecimiento a sus familias presentes en la sala.



No Comments yet!