
CAFÉ DIARIO, SANTO DOMINGO. – La reciente desclasificación de documentos de inteligencia por parte del gobierno de Estados Unidos ha sacado a la luz nuevas revelaciones sobre las conspiraciones contra el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Entre estos archivos, destaca el documento clasificado número 104-101214-10034, que detalla conversaciones entre la CIA y algunos de los principales opositores al régimen trujillista, incluyendo planes para asesinar al dictador con la menor exposición posible.
Uno de los puntos más impactantes del documento es el registro de una reunión el 18 de marzo de 1961 entre el jefe de la estación de la CIA en Santo Domingo, Robert Owen, y el doctor Ángel Severo Cabral, uno de los conspiradores. En este encuentro, Cabral reveló un plan que contemplaba eliminar a Trujillo en "silencio", aunque con potenciales daños colaterales.
Un atentado planificado en la clandestinidad
Según la narración de Owen, el grupo de Cabral tenía identificada a una amante de Trujillo en la capital, a quien el dictador visitaba una o dos veces por semana con poca vigilancia. Los conspiradores planeaban aprovechar una de estas visitas para atacarlo. “Vestidos de militares, un pequeño grupo planea ir a la entrada, distraer al guardia con un pretexto, despacharlo a él o ellos en silencio, ingresar al departamento e intentar asesinarlo (a Trujillo), también posiblemente a la amante, en silencio”, describe el informe.
Para la ejecución del plan, el grupo solicitó a la CIA un arsenal que incluía cinco subfusiles M-3 y 1.500 rondas de munición, argumentando que serían utilizadas para “defensa personal” en caso de un tiroteo.
Severo Cabral, además, pidió formalmente que la entrega del armamento se realizara por una vía “segura”, pues temía que cualquier filtración comprometiera la operación. “Obviamente, él puede contar solo con que un grupo reciba las armas y la tarea de asesinato”, escribió Owen en su informe.
Los conspiradores y la intervención extranjera
El documento de 64 páginas menciona a diversas figuras clave en la conspiración contra Trujillo, tanto dominicanos como extranjeros residentes en el país. Entre los involucrados destacan Juan Vicini, el doctor Jordi Brossa, Luis Eaquero, S. Thomas Stocker (un estadounidense residente en República Dominicana), José Francisco Tapia, Aulio Brea, Andrés Freitas, Luis Amiama Tió, José René Román, Juan Tomás Díaz, Donald Reid Cabral, Lorenzo D. Berry y Flerida Berry.
El papel de la CIA en la trama aún es motivo de debate. Aunque los documentos muestran un interés en facilitar el derrocamiento de Trujillo, también reflejan una cautela respecto a la forma en que se ejecutaría el atentado y las posibles repercusiones de su intervención directa en los acontecimientos.
La desclasificación de documentos sobre Kennedy y Trujillo
La publicación de estos documentos se enmarca en la reciente decisión del gobierno estadounidense de liberar información previamente clasificada relacionada con el asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963. El pasado martes, los Archivos Nacionales de EE.UU. anunciaron la desclasificación de miles de documentos, aunque solo 1.123 han sido publicados en su página web hasta el momento. Se espera que en los próximos días se publiquen más archivos.
La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, confirmó que gran parte de estos documentos ya habían sido desclasificados previamente, pero aún no estaban disponibles en línea. La revelación de estos informes arroja luz sobre la política exterior de Estados Unidos en América Latina durante la Guerra Fría y su relación con la caída de dictaduras en la región.
Las nuevas revelaciones sobre la conspiración contra Trujillo agregan detalles inéditos sobre los planes para poner fin a su régimen, mostrando la compleja red de intereses y alianzas que rodearon uno de los episodios más trascendentales de la historia dominicana del siglo XX.



No Comments yet!