Ambientalistas exigen detener plantas eléctricas en Manzanillo y cuestionan reparación de daños ambientales
Montecristi.– Organizaciones ambientalistas y comunitarias solicitaron detener y reubicar las plantas de generación eléctrica que se construyen en Manzanillo, provincia Montecristi, al denunciar presuntas afectaciones a ecosistemas sensibles y reclamar medidas de reparación para las comunidades de la zona.
Entre las entidades que cuestionan el proyecto figuran la Sociedad Ecológica del Cibao (SOECI), el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (INSAPROMA) y el Comité Nacional de Lucha contra el Cambio Climático (CNLCC), que han recurrido a acciones legales para exigir que se investiguen los daños denunciados y se evalúe la continuidad de las obras.
Los reclamantes advierten sobre posibles impactos en manglares, humedales, lagunas y áreas vinculadas a la pesca, particularmente en el entorno del Parque Nacional Manglares Estero Balsa. También han denunciado la pérdida de vegetación y cuestionado si las medidas de mitigación previstas son suficientes para proteger los recursos naturales.
A las preocupaciones ambientales se suman las exigencias de reparación socioambiental. El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER) ha cuestionado los compromisos económicos destinados a la conservación del área protegida y ha pedido que se revisen las medidas de compensación, con evaluaciones independientes que permitan determinar el alcance de las afectaciones.
El conflicto se desarrolla en torno a un proyecto energético que cuenta con financiamiento de US$200 millones de BID Invest y contempla la construcción de dos plantas de generación eléctrica de ciclo combinado, con una capacidad conjunta de 860 megavatios, además de infraestructura portuaria y de transmisión.
Sin embargo, es necesario distinguir entre el monto de ese financiamiento y las reclamaciones ambientales: la información disponible no permite establecer que los US$200 millones constituyan una indemnización exigida por las organizaciones.
Los ambientalistas sostienen que el desarrollo energético debe realizarse con garantías de protección ambiental y respeto a las comunidades. Por ello, reclaman que las autoridades competentes investiguen las denuncias y determinen las medidas necesarias para prevenir, corregir o reparar los posibles daños.
El caso mantiene sobre la mesa el desafío de conciliar la expansión de la infraestructura eléctrica con la conservación de los ecosistemas costeros de Montecristi, una zona de importancia ambiental y económica para sus habitantes.
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