
Durante la guerra de Bosnia, la ciudad sitiada de Sarajevo fue escenario de uno de los episodios más perturbadores y crueles registrados en un conflicto moderno: las llamadas “cacerías humanas”. Investigaciones recientes han sacado a la luz que individuos adinerados, provenientes principalmente de Italia y España, pagaban sumas exorbitantes para disparar contra civiles indefensos, incluidos niños y bebés, desde colinas y edificios altos.
La información surge del trabajo del escritor italiano Ezio Gavazzeni, respaldado por el exmagistrado Guido Salvini y la exalcaldesa de Sarajevo Benjamina Karic. Según sus investigaciones, cada fin de semana grupos de cinco o seis “turistas de la muerte” viajaban a la ciudad sitiada con el único propósito de matar. Pagaban hasta 120.000 euros por participar en estas sesiones de asesinato, que eran organizadas con apoyo de milicias serbobosnias.
Los implicados —notarios, abogados, empresarios y otros profesionales de alto nivel económico— consideraban estos crímenes como un simple juego. Datos recogidos por La Sexta y Europa Press indican que no solo italianos participaron, sino también españoles con relevancia social y poder adquisitivo.
Millonarios extranjeros de varios países
El documental “Sarajevo Safari” (2023), dirigido por el esloveno Miran Zupanic, ha aportado testimonios y evidencias clave que vinculan a millonarios extranjeros de varios países —entre ellos españoles, alemanes, franceses, rusos, canadienses y estadounidenses— con estos hechos atroces. Aunque han pasado más de tres décadas, la Fiscalía de Milán mantiene abierta la primera investigación europea sobre estas macabras prácticas, intentando identificar y procesar a los responsables.
El impacto internacional ha provocado reacciones políticas. En España, Aina Vidal, portavoz adjunta de Sumar, exigió al Gobierno investigar si ciudadanos españoles formaron parte de este “safari humano”, recordando que algunos pagaban entre 80.000 y 100.000 euros, con tarifas más altas si las víctimas eran menores.
Lado más oscuro y brutal del ser humano
Mientras tanto, el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, ha anunciado demandas contra medios como The Guardian y Daily Mail por vincularlo con estos hechos. Vucic asegura no tener relación alguna y afirma que en ese tiempo trabajaba como periodista.
Tres décadas después, estas revelaciones sacan a la luz el lado más oscuro y brutal del ser humano: la capacidad de convertir el sufrimiento ajeno en entretenimiento, de transformar la guerra en un macabro espectáculo y de asesinar por deporte a quienes simplemente intentaban sobrevivir.

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