
Santo Domingo.– Despertar con el cabello ordenado, suave y con menos frizz no depende únicamente de los productos que se utilizan durante el día. La rutina antes de dormir también puede marcar una diferencia importante en la apariencia del pelo al día siguiente.
Especialistas y publicaciones dedicadas al cuidado capilar recomiendan comenzar por un hábito sencillo: no acostarse con el cabello mojado. La fibra capilar húmeda es más vulnerable al quiebre y puede amanecer con mayor frizz y pérdida de forma.
Otro paso importante es desenredar suavemente el cabello antes de acostarse, comenzando por las puntas y avanzando hacia la raíz. Para quienes tienen el cabello largo, una trenza floja o un recogido suave puede ayudar a reducir los enredos durante la noche, siempre evitando peinados demasiado ajustados.
La elección de la funda de almohada también puede influir. Las de satén o seda reducen la fricción entre el cabello y la almohada, lo que puede ayudar a disminuir el frizz, los nudos y la rotura. Por esta razón, estos materiales se han convertido en uno de los recursos más populares dentro de las rutinas de cuidado capilar nocturno.
Para quienes buscan un cuidado adicional, también puede utilizarse un gorro de satén, especialmente en cabellos rizados, ondulados o que han sido sometidos a procesos químicos. El objetivo es mantener el cabello protegido durante las horas de sueño y conservar mejor su forma.
Antes de dormir, además, puede aplicarse una pequeña cantidad de sérum, aceite ligero o crema sin enjuague en las puntas, evitando excederse para no dejar el cabello pesado o grasoso.
Con estos sencillos hábitos, la mañana puede comenzar con menos tiempo frente al espejo: cabello más manejable, menos enredos y una apariencia más pulida sin necesidad de recurrir inmediatamente a herramientas de calor.
La clave está en preparar el cabello antes de dormir para que la almohada no se convierta en el enemigo de un buen peinado.



No Comments yet!