Según reportes difundidos por organismos sismológicos internacionales, los movimientos registrados en la nación caribeña estuvieron vinculados a la interacción entre las placas del Caribe Sudamericana, una zona históricamente activa desde el punto de vista geológico.

El Cinturón de Fuego del Pacífico, también conocido como Anillo de Fuego, es una extensa franja de aproximadamente 40.000 kilómetros que rodea gran parte del océano Pacífico. Allí convergen varias placas tectónicas que se desplazan de manera constante, acumulando tensiones que periódicamente se liberan en forma de terremotos y erupciones volcánicas.

La región abarca las costas occidentales de América, desde Chile hasta Alaska, y continúa por Asia y Oceanía, incluyendo países como Japón, Filipinas, Indonesia Nueva Zelanda. Más del 75% de los volcanes activos del planeta se encuentran en esta zona.

Si bien los expertos aclaran que un terremoto en un país no provoca automáticamente otro en una región distante, las naciones ubicadas sobre el Cinturón de Fuego mantienen sistemas permanentes de monitoreo debido a su elevada actividad sísmica. Entre ellas figuran Chile, Perú, Ecuador, Colombia, México, Estados Unidos, Canadá, Japón, Filipinas, Indonesia y Nueva Zelanda.
En las últimas horas, Japón registró un terremoto de magnitud 6,9 frente a sus costas. La primera ministra nipona, Sanae Takaichi, pidió a la población mantenerse alerta ante posibles réplicas mientras continúan las tareas de evaluación de daños.