
Santo Domingo.– El sector agroindustrial está de luto tras la muerte de Don Héctor José Rizek Llabaly, empresario francomacorisano cuya influencia redefinió la producción y comercialización del cacao en la República Dominicana.
Con una visión innovadora y un liderazgo firme, Rizek Llabaly impulsó la consolidación de uno de los grupos cacaoteros más importantes del país. Su trabajo no solo fortaleció la industria local, sino que llevó el cacao dominicano a posicionarse como un producto competitivo y altamente valorado en los mercados internacionales.
Durante décadas, Don Héctor apostó por la modernización del cultivo, la implementación de procesos más eficientes y el desarrollo de iniciativas orientadas al crecimiento de los pequeños y medianos productores. Su compromiso con la calidad y la sostenibilidad marcó un rumbo claro para la industria y elevó los estándares del cacao exportado desde la República Dominicana.
Originario de San Francisco de Macorís, dejó una huella profunda en la agroindustria, convirtiéndose en un referente para generaciones de productores y empresarios.



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