
CAFÉ DIARIO, SANTO DOMINGO.- Entre las antiguas murallas de la ciudad de Santo Domingo se encuentran barrios y sectores llenos de historias; uno de ellos es Las Cañitas, conocida por algunos como un lugar de mala reputación, pero entre sus callejones hay niños y jóvenes con metas y ganas de superarse.
Las Cañitas es un popular barrio ubicado en el Distrito Nacional que colinda con otros sectores como: Simón Bolívar, 24 de Abril, La Zurza, el Ensanche Espaillat, Luperón, Capotillo y Gualey. Desde Las Cañitas tienes acceso a la estación del Metro Eduardo Brito, en la avenida Padre Castellanos.
Una de sus calles más pobladas es la calle Diez Mutualismo, donde existe una diversidad de comercios como: colmados, repuestos mecánicos, venta de gallos, tiendas improvisadas y un gran cúmulo de mercaderes. Además, subsisten dos centros educativos para la educación primaria y secundaria.
El callejón Sánchez y sus jóvenes con sueños
A la subida de la calle Diez Mutualismo se encuentra el Callejón Sánchez, habitado por más de 160 residentes que carecen de recursos, incluyendo la falta de acceso a la educación, salud y oportunidades laborales, lo que perpetúa el ciclo de la pobreza.
"Necesitamos estancias infantiles, polideportivos y centros tecnológicos para que nuestros hijos crezcan con una juventud digna", comenta Jenny Tejada, residente del callejón.
Es un callejón con múltiples escaleras y árboles que cubren gran parte de las casas; a su vez, el río Ozama que rodea la orilla de las viviendas.

Los niños y jóvenes que habitan en este lugar se ven entusiasmados por crecer y ser un ejemplo a seguir; sin embargo, muchos están a las afueras de los colmados, fumando cigarrillos electrónicos como el amuleto que los sostiene en el día a día.
Joven Elvin Jesús: Su anhelo por un taller de mecánica

"La juventud sueña, pero ¿dónde están los centros públicos de Las Cañitas para yo poder estudiar y ejercer mi sueño que tanto anhelo: un taller de mecánica?", expresó cabizbajo el joven Elvin Jesús de 17 años.
En este sector hay pocos recursos educativos para los jóvenes que desean recrearse y tener un norte hacia su objetivo, que es ser un ejemplo para los que van creciendo.
Los reclamos de los habitantes es poder tener un entretenimiento sano para sus hijos. "Queremos que las autoridades correspondientes realicen un parque, una cancha y un centro recreativo para que puedan seguir desarrollándose", detalla Osvaldo Alcántara, quien tiene 36 años viviendo en Las Cañitas.
El callejón Sánchez sigue ahí, entre escaleras y árboles, resistiendo al ciclo de la pobreza. Allí, entre la contaminación del río Ozama, esta el sueño de Elvin y otros jóvenes que viven en Las Cañitas.

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